¿Conoces la importancia que adquiere detectar problemas de audición en edades tempranas?

La alteración en el procesamiento auditivo en los más pequeños suele pasar inadvertida, y las consecuencias son fatales para los procesos de aprendizaje, comprensión, sociabilización o de desarrollo lingüístico.

La audición cuenta con un papel primordial en los procesos psicológicos que incluyen el aprendizaje en sus elementos básicos: percepción, atención y memoria, así como en los procesos cognitivos más complejos: lenguaje, lectura, escritura…

Pero contemplémoslo desde el otro lado: si nuestro hijo tiene problemas de aprendizaje, bajo rendimiento escolar a pesar de una inteligencia normal o muestra dificultades en el lenguaje, el problema puede estar en su elaboración a nivel de los oídos. Sobre todo si tenemos en cuenta que la primera etapa escolar del niño coincide con la edad en la que las enfermedades que afectan al oído son más frecuentes.

 

EL OÍDO DEL BEBÉ

Uno de los momentos más esperados por todos los papás y mamás es aquél en que el bebé dice sus primeras palabras. Perdemos el sueño intentando grabarlo en vídeo, anotamos detrás de la foto la fecha en la que nuestro pequeño emite esas primeras sílabas, lo compartimos con todos nuestros allegados… Pero debemos tener en cuenta que incluso una alteración leve o parcial de audición puede afectar a la capacidad del niño para hablar y entender el lenguaje. Entre las alteraciones que pueden desarrollarse, destacamos la pérdida auditiva.

Entre uno y tres bebés de cada mil sufre pérdida de audición congénita, y las causas pueden ser de diferente índole:

  • Nació de manera prematura o tuvo complicaciones en el parto.
  • Infecciones recurrentes de oído, meningitis, citomegalovirus.
  • tuvo una alta concentración de bilirrubina y necesitó una transfusión
  • Fue medicado con fármacos que pueden causar la pérdida de audición
  • Antecedentes familiares de pérdida de audición infantil
  • Exposición a sonidos o ruidos muy fuertes.

 

 

DETECTAR LA PÉRDIDA DE AUDICIÓN EN EL BEBÉ

  • Un bebé recién nacido se sobresaltará ante ruidos fuertes y repentinos. Si su bebé no reacciona de esta manera, puede sufrir pérdida de audición.
  • A los tres meses, un bebé puede distinguir la voz de los padres: abre los ojos, gira la cabeza, reacciona gestualmente…
  • A los seis meses, un lactante suele girar la cabeza para mirar en la dirección desde la cual proviene un sonido.
  • Cuando ronda el año de edad, el bebé intenta imitar los sonidos que escucha.

Pero no nos alarmemos, la mayoría de los niños no sufren problemas de audición y aprenden a hablar imitando los sonidos que les llegan. Pero se hace necesario que un especialista efectúe una completa revisión de la audición del niño, sobre todo antes de entrar a la escuela. Un estudio de audiometría puede realizarse desde que cumple 5 años.

No es tarea fácil detectar en el niño una alteración o una pérdida de audición por factores como que se suelen confundir los síntomas y se atribuyen a problemas de comportamiento, emocionales, a que el niño simplemente es distraído o incluso que tiene problemas de aprendizaje, pero no se detectan las causas. Efectivamente, la alteración del procesamiento auditivo de audición tiene una relación directa con la capacidad de aprendizaje y de comunicación del niño. Esto suele derivar en cambios en su comportamiento, en su rendimiento escolar, en su dicción y en sus relaciones sociales.

 

HABILIDADES AUDITIVAS

Todos contamos con unas habilidades auditivas que determinan una buena calidad auditiva. Éstas son:

Conexión auditiva
Localización de la fuente del sonido
Discriminación auditiva
Lateralización auditiva
Comprensión auditiva
Control de la intensidad del sonido (volumen)
Filtrado de sonidos (para la atención selectiva)

 

Estas funciones auditivas permiten al niño prestar atención en clase, interpretar y comprender lo que se le dice, localizar de dónde proviene la voz de la maestra o el sonido que oye, procesar la señal auditiva y las explicaciones verbales que recibe…

 

SEÑALES A TENER EN CUENTA

Si su hijo muestra alguno o algunos de estos síntomas, puede que tenga problemas de audición:

  • Retrasa la aparición del lenguaje.
  • Se tapa los oídos.
  • Ladea la cabeza al escuchar (oye mejor con un oído).
  • Muestra problemas en el aprendizaje por vía auditiva.
  • Problemas en la adquisición de la lecto-escritura.
  • Muestra lapsos de atención cortos.
  • Su voz es monótona o plana.
  • Habla con un volumen alto.
  • Se distrae con frecuencia, incluso cuando le habla directamente.
  • Pide que se le repitan las cosas.
  • Malinterpreta lo que le dicen.
  • Confunde o invierte letras.
  • Le ve intentando leer los labios.
  • Suben el volumen de la tele, el ordenador, la radio…
  • Le molesta la televisión.
  • Se pone nervioso si gritan a su lado.
  • Su rendimiento escolar baja sin causa justificada.

REEDUCAR EL OÍDO

Existen varios métodos por los cuales se puede trabajar la causa que está originando el problema auditivo.

Por ejemplo, contamos con el programa de reeducación auditiva Berard, desarrollado por el doctor Guy Berard, que tiene como objetivo equilibrar la calidad auditiva. Un examen específico y una reeducación auditiva lograrán proporcionar al cerebro una segunda oportunidad de desarrollo de la ruta auditiva.

La estimulación permite normalizar el gráfico audiométrico y suprimir los picos de hiperaudición, mejorando a capacidad comunicativa, la correcta adaptación al entorno y el buen desarrollo emocional de la persona. Se trata de una técnica muy efectiva en casos de hipo o hipersensibilidad auditiva, distorsiones auditivas, lentitud en el procesamiento, déficits de lateralidad auditiva, pobre selectividad auditiva, que afecta al centrado de la atención. El tratamiento consiste en la escucha de música modulada durante 20 sesiones de 30 minutos a razón de dos sesiones diarias.

Otra alternativa es la estimulación auditiva Johansen, desarrollada por el doctor Kjeld Johansen, Director del Baltic Dyslexia Research Laboratory de Dinamarca. Este método consiste en escuchar música grabada y ecualizada de manera individualizada durante diez minutos al día tras una audiometría, un test de escucha dicótica y otros exámenes específicos.

Las evaluaciones se repiten cada dos meses para grabarse nuevos CD´s en función de los resultados que se obtengan para optimizar el tratamiento. El programa puede prolongarse un mínimo de nueve meses hasta incluso más de un año, dependiendo de cada caso, y el resultado que se obtiene se centra en la mejora de la discriminación auditiva y el lenguaje, tanto hablado como escrito. Se normaliza la escucha, con lo que mejoran la lectura, la escritura, el lenguaje e incluso el comportamiento.

 

Puedes encontrar más informaciones acerca de la ruta auditiva y sus posibles alteraciones en nuestra página web:

https://tomasrochavision.com/sintomas-y-problemas/#sintomasAudicion    y sobre nuestros servicios para tu audición en: https://tomasrochavision.com/para-tu-audicion/