El método de tratamiento craneosacral fue desarrollado a principios de los años 30 por el osteópata William Garner Sutherland (1873-1954) enfrentándose a la sociedad científica con la inusual idea de que los huesos del cráneo tienen movimiento con independencia del ritmo cardíaco y respiratorio. Durante más de 20 años estuvo investigando el concepto craneosacral y finalmente desarrolló un tratamiento conocido como Osteopatía craneosacral.

En 1970, el Dr. Upledger observó y sintió el movimiento rítmico del sistema craneosacral durante una intervención quirúrgica; propuso confirmar científicamente la existencia del ritmo craneosacral, formado por membranas (meninges) y líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen el encéfalo y la médula espinal prolongándose hasta el sacro-coxis (extremo final de la columna), que se trasmite a todos los órganos y tejidos corporales.

¿Qué es la terapia craneosacral?

La Terapia Craneosacral es un método suave de detención y corrección de patrones de congestión y resistencia responsables de distintas enfermedades. Ante la existencia de golpes físicos, o incluso emocionales, los tejidos del cuerpo se contraen, limitando el buen funcionamiento y creando restricciones que provocan problemas que pueden permanecer durante años.

Ayuda a eliminar las tensiones musculares que se encuentran en el sistema craneosacral y que fijan las posturas incorrectas del cuerpo, dando lugar a que las enfermedades se agraven con el paso de los años.

 Algunos de los signos o síntomas en los que puede suponer una ayuda son:

  • Estrabismo
  • Problema de coordinación binocular
  • Dificultad para enfocar
  • Acúfenos
  • Molestias repetitivas ante ruidos
  • Escasa capacidad de atención y concentración
  • Poca motivación
  • Alteraciones motoras y de coordinación
  • Dificultades en la expresión y comunicación
  • Dolores de cabeza continuos
  • Cansancio y dolor general de los músculos
  • Problemas ortopédicos
  • Niños con cólicos